lunes, 27 de octubre de 2008

El arte abstracto en España

Existen muchos tipos de museos. Podemos encontrar estructuras completamente modernas creadas ex profeso o edificios reaprovechados con soluciones museológicas que albergan maravillosas colecciones pero adolecen de los problemas propios de un edificio antiguo sin tal proyección inicial. Realmenete, la dificultad y el mérito de la museología moderna surge cuando es necesario el acondicionamiento de un espacio antiguo. No olvidemos que problemas tan insignificantes para el visitante como la humedad del lugar, son fundamentales para la buena conservación de la colección que allí se va a exponer. Por ello, la adaptación de espacios y materiales son algunos de los inconvenientes que deben gestionarse en el momento del reaprovechamiento de edificios antiguos. El objetivo museológico que se persigue en cada caso, es el que hace que en unas ocasiones se valore más el continente que el contenido, o viceversa.

En un maravilloso enclave que aúna lo urbano y el paisaje, el turismo y la naturaleza, se encuentra uno de los museos más reconocidos de España: el
Museo de Arte Abstracto de la ciudad de Cuenca. En él, a lo intrincado y laberíntico de la disposición y división de un edificio reaprovechado que data del siglo XV se une una colección que destaca por ser la única en España dedicada exclusivamente al arte abstracto nacional. La conjunción de ambas facetas es la que en él hace que continente y contenido se sostengan en un sosegado equilibrio de fuerzas. Bien es cierto que cada museo tiene sus particularidades y peculiaridades, pero cuando en un mismo lugar se da el espacio idóneo para una determinada colección, el resultado es doblemente satisfactorio.

Para entender el significado de estas palabras, uno tiene que adentrarse en sus pasillos y corredores y disfrutar de la concatenación de espacios mientras se deleita en observar las 127 pinturas y esculturas de reconocidos artistas españoles de la generación abstracta de los años 50 y 60, junto con algunos de los 80 y 90. La colección inicial del Museo, creada sobre la base de autores de la generación posterior a la terminación de la Segunda Guerra Mundial, y
continuadora en cierto modo de las ideas renovadoras que en su día tuvieron Picasso, Miró y Gris, fue concebida con el fin de conseguir una representación de los principales artistas de la generación abstracta española. Su creador, Fernando Zóbel, deseaba que no se dispersara la obra de sus compañeros, que no se marchara toda al extranjero y que fuera conocida en España.

Así, artistas como Eduardo Chillida, Gerardo Rueda, Rafael Canogar, Luis Feito, Antoni Tápies, Antonio Saura, Eusebio Sempere, Zóbel, etc. nos ofrecen su particular visión del arte en un espacio que les rinde culto. La búsqueda de este lugar se inició en 1961, y en junio de 1963 el pintor y escultor conquense Gustavo Torner sugirió la posibilidad de establecerlo en las Casas Colgadas de Cuenca. Perfectamente acondicionado, el lugar le sugería muchas posibilidades. En primer lugar el diálogo que se establecía entre una pintura harto abstraizante y los casi imposibles espacios; en segundo lugar, el diálogo entre la naturaleza circundante y las posibilidades que la luz otorga al lugar y la obra. Desde el primer momento Torner fue el codirector del Museo, con Gerardo Rueda como conservador.

Abesti Gogorra IV, Eduardo Chillida, 1960-1964

Museo de Arte Abstracto de Cuenca

El que no haya paseado nunca por la ciudad de Cuenca, atravesado sus hoces y disfrutado de sus monumentos, gastronomía y naturaleza, que no dude en hacerlo y aprovechar para contemplar una de las más maravillosas colecciones españolas de arte, un orgullo para todos nosotros: el Museo de Arte Abstracto Español.

Belén Martínez




jueves, 16 de octubre de 2008

Cuéntanos, Rembrandt

Nuevamente el Museo del Prado nos deleita con un extenso monográfico de uno de los pintores sin duda más importantes de la Historia del Arte en Europa: Rembrandt Van Rijn. Bajo el título "Rembrandt, pintor de historias", el Prado quiere mostrarnos el sentido narrativo que se extrae de toda su producción artística. Desde el 15 de Octubre y hasta el 6 de enero del 2009, un itinerario cronológico de la obra recorrerá dos grandes salas ubicadas en la ampliación realizada por el arquitecto Rafael Moneo. Precisamente para aquellos interesados en una visita exhaustiva tanto de la exposición como de las instalaciones que la albergan, sin duda merece la pena consultar la siguiente infografía habilitada por el Museo del Prado con motivo de la exposición: Rembrandt. Pintor de historias


La exposición, que incluye obras procedentes de 20 lugares diferentes de Europa y Estados Unidos, abre la secuencia con "Autorretrato con traje oriental", realizado a los 25 años de edad y la cierra con "Autorretrato como Zeuxis". La idea es que, a través de dos obras tan alejadas en el tiempo, podamos comprender que la evolución artística de la obra del maestro se centra, más que en lo pictórico, en su forma de entender la historia y su personal forma de contarla. También podemos destacar trabajos como "San Pedro y San Pablo", obra de juventud cedida por la National Gallery of Victoria de Melbourne, o la monumental "Sansón y Dalila" del Stádel Museum de Frankfurt, obra de madurez. De este modo 40 obras, 35 pinturas y 5 estampas, acompañarán durante casi tres meses a "Artemisa"(imagen superior), hasta el momento la única obra del artista en el Museo del Prado. La muestra se completará con seis obras de otros grandes hitos de la pintura; Tiziano, Rubens, Velázquez, Ribera y Veronés, nos ayudan a comprender las influencias y reflejos que ayudaron a Rembrandt a conformar su particular visión del arte.


La inauguración, que tuvo lugar el pasado día 14, contó con la presencia de su majestad el Rey acompañado por el ministro de Cultura, César Antonio Molina, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, el Alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, el director del Prado, Miguel Zugaza y representantes del BBVA, patrocinador de la exposición. En el acto, Zugaza ha descrito a Rembrandt como uno de los pintores "más originales e influyentes" de la historia de la pintura. También estuvo presente Alejandro Vergara, jefe de conservación de pintura flamenca y pinturas del Norte y encargado de comisariar la exposición. Para él, la idea central de la muestra ha sido reflejar la capacidad narrativa de Rembrandt ya que "miraba la historia, la antigüedad clásica con unos ojos extremadamente extraños...la idea es que a través de sus pinturas Rembrandt nos cuente su versión de la historia". Él mismo nos cuenta, a través del siguiente vídeo su visión de la obra de tan magnánimo artista.
Belén Martínez

jueves, 9 de octubre de 2008

La explosión del arte

Paisaje apocalíptico, Ludwig Meider, 1913




Generalmente, los momentos artísticos más esplendorosos y prolíficos suelen venir acompañados de circunstancias históricas determinantes. En Europa, en el periodo que precede a la Primera Guerra Mundial se fraguan diversas corrientes artísticas que premonicionan y profetizan el desastre. Las vanguardias dotan a la Historia del Arte de corrientes muy divergentes pero con una finalidad compartida: mostrar al espectador la desarraigada alma del artista que no es otra cosa que el fiel reflejo de una incipiente y desoladora sociedad de masas. El Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid se proponen deleitarnos con una muestra que auna las opciones artísticas que caracterizaron el recorrido histórico que se establece entre el nacimiento de las vanguardias, su auge, y el estallido de la Gran Guerra, un periodo enormemente productivo culturalmente.

"¡1914! La Vanguardia y la Gran Guerra", nos propone una exhaustiva revisión del arte de vanguardia desde 1913 hasta 1918 a través de sus artistas más representativos. Tras cuatro años de negociaciones con museos y pinacotecas, por fin, expresionismo, cubismo, futurismo, vorticismo y primera abstracción recorrerán desde el miércoles 8 de octubre hasta el próximo 11 de Enero las salas del Museo Thyssen Bornemisza y de la Fundación Caja Madrid. A través de más de 200 obras de arte procedentes de colecciones y museos de dieciséis países diferentes, Klee, Kandinsky, Kirchner, Marc, Schiele, Brancusi, Chagall, Nolde, Goncharova, Boccioni, Léger, Severini, Popova, Grosz, Macke y otros muchos nos ofrecerán su particular visión, en ocasiones desgarradora, del momento histórico que les tocó vivir.







Metrópolis, George Grosz. 1916-1917






Según palabras de Guillermo Solana, «Este proyecto no se enmarca dentro de la industria del entretenimiento ni del espectáculo. Es nuestra gran apuesta de la temporada, una cita para la educación y la reflexión». Precisamente para la educación son varias las propuestas con motivo de esta exposición. El curso monográfico titulado "La Vanguardia artística en la guerra de 1914. Alistamientos, movilizaciones" comenzará el próximo 22 de octubre dirigido por el Jefe del Área de Investigación y Extensión Educativa del museo y comisario de la exposición, Javier Arnaldo. Él mismo abrirá el ciclo de conferencias bajo el título "La década del fragor". La misma intención educativa tiene la guía didáctica publicada por Caja Madrid para los más jóvenes. La propuesta pretende, a través de un ciclo de actividades y conciertos de los compositores más representativos de la vanguardia, acercar a los jóvenes la tensión y el ambiente de la época a través de algo tan elocuente como la música.

Javier Arnaldo, comisario de la exposición, Guillermo Solana, conservador jefe del Museo Thyssen-Bornemisza, y Rafael Spottorno, director de la Fundación Caja Madrid serán los encargados de ofrecernos ésta ambiciosa exposición que abrirá sus puertas hasta el próximo 11 de enero.

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Belén Martínez